Regresé a casa, a mi mundo, a mi entorno que yo consideraba más normal. Si que pensé que quizás soy yo la que de alguna manera atrae a personas un poco diferentes?, puede ser, pero no iba a amargarme más con todo aquello que si me pongo a descifrar, no sabría por dónde cogerlo. Al otro día tenía programada la asistencia a una lectura de poemas pues tengo una amiga estupenda que es muy buena poeta y de vez en cuando se acuerda de mi para invitarme a lecturas. Disfruté mucho con la velada, que se prolongó más de lo que pensábamos todos, pero que nos proporcionó la satisfacción de estar juntos. Mis caminatas por el muro de San Lorenzo han seguido como siempre, afortunadamente no ha llovido a lo largo de estos días y así caminar con la brisa rozando la cara es de lo más gratificante. Caminar es una forma de reclamar el mundo que nos pertenece, atenta contra la velocidad a la que se mueve nuestro pensamiento y también va contra la inercia de los días. Caminado nos vam...