Miré directamente a mi nuevo amigo? conocido? ah!, no se bien cómo calificarlo de momento. y entonces así sin venir a cuento recordé que siempre en mis locos sueños había imaginado un encuentro que sería tal y como estaba sucediendo... No sabiendo bien si estaba despierta o no, me pellizque?, no alguien me tocada el brazo para llamar mi atención, me dí cuenta de que  si, estoy despierta pensé. Algo me hizo llegar a esa conclusión, pero no había en ello ninguna magia, solamente la mano de Fernando que llamaba mi atención pues la camarera estaba esperando que decidiera que iba a tomar.  Procuré atender al momento que estaba viviendo en presente y desterrar los sueños para otro mejor.
Mientras esperábamos que llegaran nuestros cafés pareció extenderse un clima de silencio que rápidamente Fernando se encargo de romper, lo que agradecer enormemente, pues yo misma no sabía por dónde comenzar una charla intrascendente.
Me pregunto si vivía aquí. Si, claro que si le respondí, pero creo que su pregunta era más si yo era de aquí. a mi escueta respuesta el se  lanzó a contarme que aunque ahora vivía en la ciudad en realidad no había sido así a lo largo de casi toda su vida. 
Sus padres que procedían uno de Galicia  y otro de Castilla, se habían conocido en un verano pues los dos pasaban el verano aquí.

Me dio la impresión de que necesitaba que alguien le escuchara y accedí a ello, pues en realidad no tenía nada mejor que hacer en ese momento.
Siguió contando que la historia de sus padres era como una novela romántica, que ellos siempre trataban de mantener viva. 
Un día de playa bonito de sol estando la que sería su madre colocando su hamaca en la playa de dio de lleno con un chico que estaba jugando pelota con palas en la arena y que habiendo perdido la pelota la buscaba sin mirar otra cosa que la arena. El chico se disculpó, tiro la pala y la pelota y se dedicó a ayudar a Luisa que así se llamaba la chica en cuestión. A partir de ese momento Benjamín ya no se interesó más por el juego y pasó el resto de  la mañana con Luisa. Cuando ella decidió regresar a su casa, la acompañó y le pidió si podía verla al otro día en la playa. Luisa acepto y así fue surgiendo una bonita amistad al principio que más tarde se transformó en amor. Pero el verano tocaba a su fin y cada uno de ellos debía regresar a su ciudad de origen...
Por hoy nada más
Octubre 2019











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