Las despedidas son siempre tristes y mis padres que acababan de conocerse no deseaban separarse, pero... Se dieron direcciones y teléfono, iban a estar en constante conexión.
Comenzó un nuevo curso y para estar al lado de mi madre mi padre pidió cambio de universidad. Fueron pasando los años, acabaron sus carreras y entonces mi padre consiguió un trabajo. De esa manera podían ya casarse (recuerda que en esos años el vivir sin estar casados era algo que estaba muy, pero que muy mal visto), bueno como te decía se casaron y su historia de amor siguió uniéndolos. Nunca los he visto quejarse de nada, discutian mucho, pero era divertido ver como mi padre primero estaba enfurruñado y después siempre sonriendo abrazaba a mi madre y todo quedaba ahí. Ahhhh!!! los echo mucho de menos.
Me miró directamente para ver el efecto que sus palabras me habían causado. Yo tenía los ojos húmedos por las lágrimas que trataban de escaparse. cerré un instante los ojos y escuche: Es una buena historia verdad?, pero no es más que eso, una historia que acabo de plantearte para distraerte un poco.
Oh! No podía dar crédito a lo que acababa de escuchar. Este hombre ya me había vuelto a tomar el pelo, pero...
Pensé en gritarle en medio del café, pero no lo hice, simplemente me giré para mirarle y dije: Si, realmente buena. Se nota que eres muy hábil engañando. Seguro que has hecho de esto tu profesión.
Se quedó un poco sorprendido, a buen seguro que no esperaba esa reacción, por lo que me alegré de que al menos en esta ocasión había estado acertada. me reí por dentro mientras fingía una seriedad que no era tal.
Llegaron los desayunos, y comenzamos a devorarlos, así estando ocupados no teníamos la necesidad de hablar entre nosotros. Tras unos minutos al fin. Fernando pidió disculpas. y preguntó si le daría mi teléfono, lo siento, no me lo sé de memoria, le dije, está bien comprendo tu mal estar, te dejo el mío, (Lo apunto en una servilleta) pidió disculpas de nuevo, llamó a la camarera, pagó el desayuno y se despidió de mí.
Cuando se marchó me puse a pensar en como suceden a veces las cosas y en que manera somos nosotros mismos los que hacemos complicados los momentos que no lo son en absoluto.
Miré la servilleta que me había dado. Tenía un número de teléfono y una posible cita para el día siguiente en el mismo café
Lo dejamos por hoy
Octubre 2019

Comentarios