Los días se fueron sucediendo sin alteraciones fuera de salir con amigos, de alguna que otra caminata por los lugares que tanto me gusta frecuentar en esta ciudad, que parece que cambia a cada momento. Me gusta deambular por las calles sin tener ninguna meta. Siempre terminas encontrando a personas que conoces y con las que charlas unos momentos. Es lo que tiene vivir en una ciudad de provincias, conoces a mucha gente.
Entre las cosas que tenía previstas estaba asistir a un concierto de música clásica, lo hice acompañada de una buena amiga a la que también le encanta este tipo de música. Tras el concierto decidimos tomar unos vinos, y... fue precisamente en la vinoteca que elegimos para ello que nos encontramos con Fernando. Bueno, yo estaba pensando rápidamente como poder librarme, pero en ese justo momento él nos descubrió y vino diractamente a nuestra mesa. Yo no tuve ni un segundo para poder prevenir a mi amiga cuando... La sórpresa mayúscula mi amiga al verle se levantó enseguida de su silla para darle un enorrrrrrrrrrrrrrrme abrazo. Yo pense... Qué demonios está pasando?. Se volvieron ambos hacia mi y entonces escuché. Ahhhhh. No sabes el tiempo que hacia que no veía Fernando. Siempre me acuerdo mucho de él. Quiero presentarte a una persona muy importante en mi vida. Mi mejor amigo. Upssssssssssss. Di gracias mentalmente por no haber saltado y dicho algo inconveniente. Me quede callada esperando más información.
Después de unas copas y una charla bastante superficial, comenzó a contarnos lo que había estado haciendo durante casi un año en el que no se habían visto. Vivió en otro país haciendo los más variados trabajos, pues no encontró nada que se adecuase a sus estudios, aún así tuvo suerte y encontró grandes amigos que conserva. Mi amiga contó entonces que se habían conocido en un campamento de verano mientras estudiaban inglés.
Recordaron muchas anécdotas de aquel tiempo compartido y hablaron de amigos comunes. Yo me di cuenta de que no tenía ninguna participación en la charla y que ellos estaban enfrascados en si mismos. Me despedí con un tengo que madrugar mañana. Ya seguiré charlando con vosotros, pero ahora debo irme. No pareció importarles así que me marche, pensando lo raro que es el destino a veces.
Octubre 2019

Comentarios